En un restaurante la música forma parte de la experiencia tanto como la iluminación o la decoración. Pero el problema que vemos con más frecuencia no es la música elegida, sino cómo suena: un rincón donde no se oye nada, una mesa junto a un altavoz donde no se puede hablar y un volumen que cambia cada vez que alguien toca el equipo.
En esta guía explicamos cómo plantear el sonido ambiental de un restaurante para que suene igual en todas las mesas, permita conversar y sea fácil de manejar por el personal.
Qué debe conseguir un buen sistema de sonido en un restaurante
- Cobertura uniforme: el mismo nivel de música en todas las mesas, sin puntos «calientes» ni zonas muertas.
- Volumen que permita conversar: la música debe quedar por debajo de la voz de los clientes, no competir con ella.
- Discreción: altavoces integrados en techo o decoración y cables ocultos.
- Control sencillo: el personal debe poder subir o bajar el volumen de cada zona sin tocar el amplificador.
Divide el local en zonas
Casi ningún restaurante necesita el mismo volumen en todas partes. Lo habitual es separar al menos estas zonas, cada una con su propio control de volumen:
- Comedor: música suave y uniforme.
- Barra: algo más de nivel y presencia, sobre todo por la noche.
- Terraza: altavoces para exterior y un volumen pensado para no molestar a los vecinos.
- Aseos y pasillos: nivel bajo, a veces con la misma música que el comedor.
Con zonas independientes puedes, por ejemplo, mantener el comedor tranquilo durante la cena mientras la barra tiene un ambiente más animado.
Qué tipo de altavoces elegir
Altavoces de techo empotrables
Son la opción más habitual cuando hay falso techo de pladur, escayola o placas registrables. Quedan casi invisibles y reparten el sonido de forma uniforme desde arriba. Explicamos cómo elegirlos en nuestra guía de altavoces de techo empotrables.
Altavoces de superficie o de pared
Para techos de hormigón visto, vigas o decoraciones industriales donde no se puede empotrar. Hay modelos compactos en blanco o negro que se integran bien.
Altavoces pendulares
En naves, locales con techos muy altos o espacios diáfanos. Cuelgan a la altura adecuada y evitan que el sonido se pierda en el techo.
Altavoces de exterior
Para terrazas: deben estar preparados para humedad y sol, con protección IP adecuada.
En locales de copas o restaurantes con ambiente musical, un subwoofer discreto aporta cuerpo a la música sin necesidad de subir el volumen general.
¿Cuántos altavoces necesita un restaurante?
La regla más importante es esta: es mejor tener más altavoces a poco volumen que pocos altavoces a mucho volumen. Con pocos altavoces, las mesas cercanas reciben demasiado sonido y las lejanas, muy poco.
Como referencia orientativa, con un techo de unos 2,7–3 metros y clientes sentados, los altavoces de techo suelen colocarse cada 3–4 metros aproximadamente. La distancia exacta depende de la altura real, del modelo de altavoz y de la forma del local, por eso siempre trabajamos sobre plano.
Sistema 100V o de baja impedancia
En restaurantes con muchos altavoces repartidos lo normal es usar un sistema de línea de 100V (tensión constante): permite conectar muchos altavoces en una misma línea, hacer tiradas largas de cable y ajustar la potencia de cada altavoz. Para una barra con más exigencia musical se puede combinar con altavoces de baja impedancia. Lo explicamos en detalle en sistemas de audio 70V/100V frente a baja impedancia.
No olvides la acústica del local
Cristal, azulejo, hormigón y suelos duros reflejan el sonido. El resultado es el típico «ruido de cafetería»: la gente habla más alto para entenderse, el ruido sube y la música deja de oírse. En estos casos, subir el volumen empeora el problema.
A veces la mejor inversión no es más equipo, sino tratar la sala: paneles acústicos, techos absorbentes, textiles o elementos decorativos que absorben sonido. En la visita técnica valoramos si el local lo necesita.
Fuente de música, control y licencias
- Fuente: un reproductor o servicio de streaming fijo, no el móvil de un empleado.
- Control por zonas: mandos de pared o una aplicación con el volumen de cada zona.
- Límite de volumen: fijar un máximo evita que el sonido se dispare en horas punta.
- Licencias: en España, poner música en un local abierto al público implica gestionar los derechos de comunicación pública (entidades como SGAE y AGEDI/AIE) o usar un servicio de música para negocios que los incluya. Conviene consultarlo antes de abrir.
Errores frecuentes
- Usar altavoces domésticos o Bluetooth para todo el local.
- Un único amplificador sin zonas: o todo alto, o todo bajo.
- Pocos altavoces muy potentes en lugar de muchos repartidos.
- Cables vistos y altavoces mal integrados en la decoración.
- No calibrar: dejar los niveles «a ojo» tras la instalación.
Cómo trabajamos
Visitamos el restaurante, estudiamos el plano y el tipo de techo, definimos las zonas y te presentamos una propuesta con el número y la posición de los altavoces. Después instalamos, calibramos el sistema y explicamos al personal cómo usarlo. Trabajamos en Alicante y la Comunidad Valenciana y, actualmente, también en Madrid.



